24.12.10

Porque mi vida no es de navidad


Mi padre
Me dará algo mejor
Me dirá que Jesús es como yo
Entonces así podré seguir.
Viviendo, viviendo, viviendo
León Gieco - La navidad de Luis

A Johnncito.


El niño Dios nace todos los días en un cerro de Lima,  bajo casa de esteras, quinto hijo de una familia numerosa. A los cuatro años venderá caramelos en cualquier esquina de la gran Babilonia, ante la mirada indiferente de la gente presurosa en alcanzar las últimas ofertas del Centro Comercial.

El niño Dios quiere como regalo una vivienda donde no sienta frío, comer tres veces al día, no respirar smog a diario, tener ropa nueva o algún  juguete. La navidad le hace feliz, quizá hoy pueda vender mas caramelos para ayudar a su madre y comprar chocolate o pan dulce.

El niño Dios una vez visitó el zoológico de la capital, se impresionó con animales que nunca había conocido ni en dibujos animados, se puso un casco de ingeniero y le permitieron soñar un sábado por la tarde. Al salir vió en la calle a otros niños Dios limpiando parabrisas, y volvió a la realidad.

El niño Dios no entiende aún a su corta edad, si es su cumpleaños nadie lo saluda, solo se empeñan en llenar de luces sus casas, comprar árboles de plástico que ni respiran o réplicas de un viejo barbudo de traje rojo que solo toma Coca-Cola.


11 comentarios:

GINEBRA dijo...

Pues esa es la realidad que Occidente no muestra y que no aparece en los catálagos de venta de los grandes almacenes...
Ese niño me recuerda al Niño Yuntero del poeta Miguel Hernández, un niño que aún en el siglo XXI carece de lo básico.
Preciosa entrada, Troba. Besos

Belén dijo...

Es normal y hasta sano acordarse de los olvidados en días como hoy...

Besicos y feliz año

Rita dijo...

Sacudes nuestras conciencias amigo Troba, lástima que no pase lo mismo con los gobernantes.
Por fin está arreglado el problema que tenía con tu blog, biennnnnn
un beso, feliz navidad

LUISA M. dijo...

Hagamos algo, pongamos nuestro solidario granito de arena, para que la próxima Navidad haya menos niños como este de tu post, Troba.
Con los mejores deseos para el año 2011 que está a punto de comenzar.
Besos.

Pamela Janet dijo...

La navidad se parece mas cada año aun atractivo comercial, en los que estamos mas atentos a la apreciación de compras y regalos, dejando de un lado lo espiritual,y el verdadero sentir de esas fechas, que es la unidad familiar, el compartir con el necesitado, y apreciar lo que realmente vale, que no es esencialmente lo material lo que importa.
Este 2011sean exitos sumados a tu maravillosa y plena vida. Besos y abrazos!

La Gata Coqueta dijo...

Con apacible sosiego
me despierta el crepúsculo

para mostrame el paraíso
donde las letras tienen su reinado

no queriendo perturbar su silencio
con voz tenue te busco

queriendo dejarte con afecto
en esta luciente mañana un cálido saludo

hoy que ha regresado la ilusión del niño
que aún duerme en el interior de un ayer perdido...

María del Carmen

Rosana dijo...

Trova…

Tantos años y la historia se repite

Me hace acordar aquella canción

Que decía:

“Qué hacemos nosotros en estas vidrieras

Si los niños están afuera”


Paradojas y miserias que la vida tiene amigo …

Trovator dijo...

Fechas que ya pasaron, ahora disfrutamos la normalidad de la vida, mientras se pueda.

2011 se pinta bueno, demos una pincelada de color día tras día.

Un abrazo hermano trovador!

Elmo Nofeo dijo...

Sin niños no habría Navidad (léase alegría) posible en el mundo.

Por tanto, la Navidad es alegría pura y abundante, aunque haya quienes quieran sacarle provecho, aunque haya grinchs que en lugar de pisar el freno pisan el acelerador.

Tuti dijo...

Se me quebró el corazón hoy al leerte, además, la melodía que acompaña en voces de estos GRANDES al igual que tu poema llena los ojos de lágrimas y permite seguir cuestionando nuestro compromiso y el de los demás ante una sociedad de infantes tan carentes de todo que nos reclama.

Un gusto descubrir tu palabra y ese gran compromiso social que se adivina por la sensibilidad de tu blog.

Un fuerte abrazo,

Anna Francisca

Carlos Augusto Pereyra Martínez dijo...

Con su texto, Trova, me trajo a la memoria un cuento del nadaista colombiano, Pablus Gallinazus, de un {angel que llega a la tierra, y tiene que hacer cola en Instituto de Seguros Sociales, ente burocrático,botín de politiqueros, y cuando le tocó el turno, después de una cola que le daba la vuelta a la manzana, se murió. Si el Niño Dios, es pobre...ese de las casas de cartón de Alí Primera. n abrazo grande, ñparcero. Carlos